Autismo

Autismo, más bien trastornos del espectro autista

Frecuentemente se utiliza el término autismo cuando en realidad deberíamos hablar de trastornos del espectro autista referido a las alteraciones neurobiológicas que afectan el normal desarrollo sicomotor del niño y que se caracterizan por durar toda la vida.

¿En qué consisten los llamados trastornos del espectro autista?

Los trastornos del desarrollo del niño aglutinan las afectaciones del desarrollo neurológico y en particular del cerebro que aparecen en los primeros tres años de la vida del niño que  conllevan manifestaciones inherentes a la perdida de las habilidades sociales y de comunicación que resultan normales para esta etapa del desarrollo sico-social del niño.

De esta forma resulta de fácil comprensión el que no existan dos casos de autismo que se manifiesten de forma similar pues es dependiente del nivel de compromiso neurológico del niño, en particular con la subsiguiente expresión de los síntomas que abarcan un amplio abanico que va desde leve que es el caso que prácticamente pasa desapercibido hasta grave cuando se interfiere con el cumplimiento de actividades cotidianas, cubriendo de esta forma un amplio espectro de síntomas y manifestaciones; de ahí la acertada denominación de espectro autista.

Antecedentes históricos de los llamados trastornos del espectro autista.

Se remonta a 1912 cuando en un artículo publicado en el “American Journal of Insanity”, el psiquiatra suizo Eugene Bleuler, hizo uso del término autismo.

Sin embargo no fue hasta 1943 que el Dr. Leo Kanner, del Hospital Johns Hopkins, en Baltimore, Estados Unidos de América, presentó la clasificación del autismo desde el punto de vista médico. Arribó a estos resultados cuando estudiando un grupo de once niños  incorporo la concepción de que existía un tipo de autismo que denominó autismo infantil temprano.

En paralelo fue la obra del Dr. Hans Asperger, célebre y notable científico austríaco, que hizo uso del término psicopatía autista aunque su trabajo no fue del todo conocido hasta las postrimerías de 1981 cuando se concretó la vigencia de este por parte de la doctora Lorna Wing. Se aduce que la falta de reconocimiento de tan importantes aportes fue, en parte, ocasionado por el idioma en que este fue publicado, refiriéndose al alemán.

Si bien ambos utilizaron el término autismo, derivado de la raíz griega auto e ismo que significan  que actúa de forma individual  o por sí mismo, en tanto ismos significa proceso patológico

No es menos cierto que el comportamiento de los niños que formaban parte del universo que fue objeto de estudio por parte de estos autores, Kanner y Asperger, eran disimiles.  Kanner reportó que de los once niños objeto de estudio en solo tres de ellos se encontró pérdida del habla  en tanto los otros no utilizaban las capacidades lingüísticas potenciales que poseían. También notó un comportamiento auto-estimulatorio y movimientos “raros”.

Por su lado, Asperger reportó intereses inusuales e insistentes, caracterizándose por el carácter repetitivo de rutinas y su apego por determinado objetos. Estas conductas resultaban diferentes  a reflejado por Asperger en su grupo donde todos hacían uso del lenguaje hablado, al punto que  resulta clásica la expresión usada por este autor, refiriéndose a la forma peculiar de hablar que lo llevo a señalar que “se expresaban como profesores. Esto determinó que durante mucho tiempo se conceptualizara que el éxito en las ciencias y el arte estarían sustentados por cierto grado de autismo.

Si bien Hans Asperger como Leo Kanner arribaron a diferentes interpretaciones quizás del mismo fenómeno observacional, lo que conllevo a que se formulara el definido  “síndrome de Asperger” como un término usado por Lorna Wing en su publicación de 1981, estableciendo una clara y definida frontera con los postulados de Kanner lo que determino que en paralelo se hablara del  “autismo de Kanner”.  [20]

¿Que caracteriza a los  trastornos del espectro autista?

Estos trastornos del espectro autista (ASD de sus siglas en inglés), al corresponderse con una amplia gama de trastornos del neurodesarrollo, se caracteriza por establecer impedimentos sociales que se acompañan de manifestaciones de dificultades en la comunicación, con patrones conductuales de forma estereotipados, restringidos y de carácter repetitivos.

Los trastornos del espectro autista se caracterizan por un notable deterioro, tanto desde los puntos de vista cualitativos como cuantitativo, en el proceso de la interacción social, así como en las esferas de las habilidades de comunicación, tanto verbales como extraverbales. Otro tanto sucede con la actividad imaginativa con una acentuada restricción de las diferentes actividades, motivaciones  e intereses.

No existe un patrón que permita agrupar a los niños autistas, más bien un rasgo distintivo es justamente el comportamiento individualizado caracterizándose  por las variaciones que se presentan de un niño a otro.

Estas alteraciones se encuentran  fundamentalmente relacionadas con las siguientes esferas del desarrollo sico-social del niño:

  • Habilidades intelectuales.
  • Hábitos de comer y beber
  • Comprensión del significado del lenguaje y del habla.
  • Expresiones posturales y relacionadas con los movimientos.
  • Respuestas a los estímulos sensoriales.
  • Hábitos relacionados con el sueño.

Clasificación de los trastornos del espectro autista

Como hemos visto con anterioridad el llamado trastorno autista o ASD clásico  está referido a  la forma más grave de autismo, en tanto el síndrome de Asperger se refiere a formas más leves, en tanto el denominado síndrome de Rett se caracteriza por el denominado trastorno de desintegración infantil.

Por otro lado se refiere el denominado  trastorno generalizado del desarrollo no especificado, habitualmente reconocido como PDD-NOS.

¿En que poblaciones aparecen con mayor frecuencia los  trastornos del espectro autista?

El autismo afecta de forma preferencial a las poblaciones infantiles en edades comprendidas entre 18 meses hasta los cinco años de edad, sin distinción de grupos étnicos y  procedencia socioeconómica oxycontin 80 mg

Se considera que es más frecuente que aparezca en varones presentando en el orden de cuatro veces más probabilidades de tener trastornos del espectro autista si los comparamos con la población femenina. Se calcula que en los Estados Unidos de América por cada 68 niños hay uno que padece de autismo haciendo un gran total que está en el orden de 2 millones de autistas.

Y esta población creciente de personas afectadas por autismo se encuentra en franco proceso de incremento dado fundamentalmente por contar con mejores herramientas para el diagnóstico, lo que en paralelo  permite establecer una intervención temprana, aspecto que abordaremos en próximos artículos, así como lo inherente al tratamiento, que si bien no son absolutos los resultados obtenidos, es una alternativa que no se puede despreciar de conjunto con un medio de educación adecuado.