La alimentación y el autismo

Alimentación niños autistas

La alimentación en niños que padecen trastornos del espectro autista

Diferentes reportes  en la bibliografía médica especializada aseguran que más de 70% de los niños que sufren de trastornos del espectro autista (TEA) padecen de trastornos relacionados con  la ingestión de alimentos y de su conducta alimentaria. Estas cifras varía de acuerdo al estudio de que se trate así se encuentran en la literatura reportes desde un 24 a un 90%.

Si a lo anterior se une el notable incremento de niños con TEA, podremos darnos cuenta de la importancia del tema de la alimentación en estos pequeños.

Por otra parte surgen nuevas evidencias de las posibles relaciones entre la alimentación y los trastornos de tipo neurológicos, así como las intolerancias y los hábitos alimentarios y su posible interrelación con la presencia de TEA.

En este te ayudaremos a comprender los patrones del consumo de alimentos de los niños que padecen TEA, la forma en que cubren sus requerimientos y como enfrentar esta situación por sus  familiares y encargados de la atención de los pequeños.

De esta forma pretendemos responder a las preguntas más frecuentes de muchos padres con hijos afectados por esta patología tan vigente, actual, y a su vez compleja y aun un poco desconocida para la ciencia.

Alimentación y  TEA

La alimentación es un patrón de comportamiento complejo en el ser humano, la misma requiere de una interacción entre las capacidades orales, motoras y sensoriales y por tanto depende del grado de desarrollo de cada persona afectada por TEA.

Cuando todo funciona bien y hay una adecuada maduración de todas estas capacidades, la alimentación tiene un comportamiento satisfactorio, pero si alguna de estas áreas está afectada o retrasada en su desarrollo se producen alteraciones en la conducta alimentaria.

Lo anterior estará relacionado con el grado de maduración, la existencia o no de condiciones médicas que justifiquen algunas de sus manifestaciones. Por otra parte los alimentos de por si tienen un fuerte impacto en el área sensorial ya que ellos estimulan diversos sentidos y como previamente se ha descrito muchos niños con TEA tienen afectada el área sensorial.

A lo anterior se suma que muchos niños tienen retraso en el lenguaje y por tanto sus posibilidades de expresar sus molestias o dolores con la alimentación son muy limitadas.

Conducta alimentaria y trastornos digestivos en niños con TEA

La severidad y presencia de las manifestaciones en los patrones de consumo de alimentos y de los síntomas gastrointestinales varían de acuerdo a las afectaciones de los niños con TEA.

Trastornos de la ingestión y de la conducta alimentaria

Hay una serie de características en la alimentación de los niños con TEA que se manifiestan desde etapas muy tempranas, entre las más comunes se encuentran:

Dificultad en la aceptación de nuevos alimentos y con las transiciones: Las etapas de incorporación gradual de los alimentos en los niños con TEA se ven seriamente afectadas. Así la transición normal entre alimentos  líquidos, espesos y sólidos, así como la mezcla de colores, formas y sabores se convierte en un reto colosal Discover More Here. Las investigaciones demuestran que el 69% de los niños con TEA tienen rechazo a la incorporación de nuevos alimentos.

Comedores selectivos, hiperselectividad o fijaciones con algunos alimentos: Lo anterior implica que son muy apegados a lo que conocen, a la rutina, a establecer patrones rígidos que los lleva a obsesionarse con formas, marcas, colores, y tipos de alimentos. Todo cambio implica una amenaza.

Desordenes sensoriales: Una de las manifestaciones de los TEA es la limitación o incapacidad para procesar e interpretar las informaciones sensoriales. En el proceso de alimentación entran en acción el sentido olfativo, táctil, auditivo, gustativo y visual. Para un niño con TEA reaccionar ante estas manifestaciones es un gran desafío.

Dificultades en la masticación: Adicionado a los aspectos anteriores muchos de los niños con TEA presentan afectaciones en el control de la masticación y al deglutir los alimentos. En muchas ocasiones es porque el tono muscular es bajo y les cuesta más trabajo masticar.

Pica: Este término se refiere a un desorden en la conducta alimentaria caracterizado por el deseo de comer o lamer algunos materiales que no son propiamente alimentos. El 30% de los niños con TEA experimentan este tipo de modificación de los hábitos alimentarios, entre los más comunes está la ingestión de pinturas, arena, tierra, papel, tiza, yeso, barro y cenizas de cigarrillo entre otros.

De acuerdo al tipo de producto recibe diferentes nombres y en general se describen más de 29 diferentes sustancias no alimenticias que pueden ser consumidas.

Inadecuadas rutinas alimentarias: Todo lo señalado anteriormente, unido a la falta de una orientación profesional a padres y cuidadores puede  conducir a patrones de comportamiento ante el consume de alimentos poco saludables y estresantes para toda la familia.

Manifestationes gastrointestinales

Diferentes estudios llevados a cabo por instituciones especializadas estiman que entre el 24% y el 70% de los niños con TEA manifiestan diversos síntomas gastrointestinales. Entre los más comunes se encuentran:

Distensión abdominal

  • Dolor y cólicos abdominales
  • Estreñimiento
  • Diarreas
  • Digestiones pesadas
  • Las enfermedades digestivas más frecuentes en niños con TEA  son:
    • Reflujo gastroesofágico y Esofagitis erosiva
    • Inflamación de estómago y del duodeno
    • Alteraciones fisiopatológicas del intestino
    • Infecciones parasitarias y micóticas
    • Alteraciones inflamatorias o inmunológicas
    • Intolerancia o alergias a algunos alimentos
  • Enfermedad celiaca y Síndrome de Malabsorción
  • Alteraciones en la permeabilidad intestinal
  • Deficiencias e insuficiencias nutricionales

¿Cómo identificar las alteraciones en la alimentación de los niños con trastorno del espectro autista?

Todos los aspectos previamente descritos con relación a la conducta alimentaria de los niños son un indicativo de que un niño puede tener problemas asociados a un TEA, pero el diagnostico solo lo podrán hacer los profesionales especializados.

Pero tu preocupación debe ser mayor cuando los problemas relacionados con la alimentación conducen a las situaciones siguientes:

  • Si tu hijo no mantiene el peso ideal tanto por aumento como por pérdida de peso y más aun si se reflejan en su bienestar físico
  • Si ingiere pocos tipos de alimentos y pocas cantidades
  • Si el tiempo dedicado a las comidas es un motivo de estrés familiar

Como hemos expresado en artículos anteriores la detección temprana de los TEA es el mejor tratamiento y la mejor ayuda que se le puede brindar a un pequeño afectado por alguna de estas entidades.

Es por ello que cuando observas algunos de los problemas anteriormente referidos debes acudir al Pediatra para que efectúen un examen completo de la condición médica de tu hijo.

Ingestion de nutrientes en niños con TEA

Al manifestar los niños afectados con TEA dificultades tan diversas con sus hábitos alimentarios y los trastornos digestivos pues surge la preocupación en la comunidad científica y en los padres sobre cómo se comporta la ingestión de nutritientes y la satisfacción de sus necesidades nutritivas en esta población.

Como respuesta a esta interrogante muy recientemente se publicaron los resultados de un estudio desarrollado por la Red de Tratamiento del Autismo de los Estados Unidos donde se estudiaron niños con TEA de Arkansas, Cincinnati, Colorado, Pittsburgh y Rochester. Con una metodología rigurosa de trabajo incluyeron niños entre los 2 y 11 años de edad y los compararon con los resultados obtenidos en otro estudio nacional en una población tomada como control.

Las conclusiones de este estudio publicadas en el Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics del pasado mes de agosto, arribó a las siguientes conclusiones:

  • Los niños con TEA consumieron cantidades similares de nutrientes a partir de los alimentos, al compararlos con la población de niños tomada como control, solo los niños entre los 4 y 8 años consumieron cantidades inferiores de energía, Vitamina  A y  C, y de Zinc. Por su parte los niños entre 9 y 11 años consumieron menos fósforo.
  • Pocos niños de cada grupo consumen las cantidades recomendadas de fibras, colina, calcio, Vitamina D, Vitamina K y potasio.
  • En ocasiones hay un consumo excesivo de sodio, folatos, manganeso, zinc, vitamina A, selenio y cobre. Esto ocurre en ambos grupos y en determinadas edades.

Los resultados de este estudio refuerzan el énfasis en el chequeo en la atención primaria de los niveles en sangre de determinados nutrientes ya que existen  nutrientes que no son consumidos en las cantidades recomendadas.

Conducta a seguir ante los hábitos alimentarios y trastornos digestivos en niños con TEA

Ante las conductas alimentarias tan peculiares de los niños con TEA y algunos de los resultados promocionados por diversos medios y ante la propia urgencia de ver en sus hijos una mejoría muchos padres recurren a todas las alternativas, confiando en que ellas beneficiarán a sus hijos. Entre las más comunes se encuentran:

  • Terapia de alimentación para mejorar la conducta alimentaria
  • Suplementacion de vitaminas, minerales y otros productos
  • Dietas especiales

Terapia de alimentación para mejorar la conducta alimentaria

La modificación de la conducta alimentaria de los niños con TEA requiere de una asesoría especializada y de un adecuado programa individualizado y diseñado de acuerdo a las necesidades de cada niño. De forma general las recomendaciones de mayor aceptación y efectividad son:

Tener paciencia, constancia y disciplina: Ni el regaño, ni el castigo, ni la fuerza  modificará la conducta de tu hijo ante la alimentación. Se requiere un trabajo con asesoría especializada para modificar su conducta.

Establecer una rutina y un esquema para la alimentación: No modificar el horario, ni el lugar para efectuar sus almuerzos, meriendas y cenas. Proporcionarle las condiciones adecuadas de acuerdo con la edad.

Evitar la ingestión de alimentos entre las comidas: No permita que tenga acceso a alimentos deseados por los pequeños durante todo el día. Respetar las comidas establecidas.

Limitar el tiempo de las comidas: El tiempo de exposición del niño ante sus alimentos no debe sobrepasar los 30 minutos, al finalizar el tiempo los alimentos no consumidos se retiran de la mesa y el niño puede realizar otras actividades.

Lograr que el niño se concentre en sus alimentos y evitar las distracciones: Poco a poco se puede ir logrando un mayor grado de contacto entre el niño y los alimentos, evitando que otras cosas lo distraigan durante ese tiempo.

Introducir nuevos alimentos y recompensarlo: Cuando se comienza el programa de mejora de los hábitos alimentarios es conveniente solo limitar la oferta de alimentos a tres platos dos que se conocen que le gustan y uno nuevo y recompensarlo cuando lo incorpora.

Presentaciones atractivas: La forma de presentar los alimentos influye sustancialmente en su aceptación, hacerlo con colores, en pequeñas porciones y de forma muy atractiva ayudará a que incorpore nuevos alimentos.

Suplementación de vitaminas, minerales y otros productos

Ante los desórdenes alimentarios de los niños con TEA muchos padres recurren al suministro de vitaminas, minerales y otros productos porque piensan que no están ingiriendo las cantidades adecuadas de los micronutrientes.

De hecho en el estudio previamente mencionado sobre la ingestión de nutrientes en 5 estados norteamericanos, se encontró que el 66% de los niños con TEA consumían suplementos de vitaminas, minerales, o plantas medicinales.

Se encontró que a pesar de ello entre el 40-55% de ellos tenían déficit de calcio y entre el 30-40% de vitamina D. Por otra parte se puso en evidencia que excedían los requerimientos diarios de vitamina A, folatos,  y zinc y entre el  grupo estudiado de niños entre los 2 y 3 años estaba elevado el consumo de vitamina C y  cobre.

Por su parte el manganeso tenía niveles superiores entre los 4 y 8 años, pero es conveniente recordar que tanto las insuficiencias como los excesos afectan el funcionamiento del organismo.

Algunos estudios afirman que la utilización de productos con actividad antioxidante como los alimentos ricos en la vitamina E, coenzima Q10 y la vitamina C, pueden mejorar el uso del oxígeno en el cerebro y  ser beneficioso para niños con TEA. También el uso de los ácidos grasos Omega 3 y 6.

Puedes ver un listado de alimentos ricos en estas sustancias aquí:

Vitamina E

Coenzima Q10

Omega 3

Vitamina C

 

Todo lo anterior conduce a la fundamentada aseveración que no todo lo que funciona en un caso es bueno para otro, que cada pequeño requiere de un estudio individual y establecer una estrategia de como cubrir sus necesidades mediante un correcto plan no por voluntad propia, sino basado en lo que realmente es necesario.

Dietas especiales

Algunos estudios tanto en Europa como en Estados Unidos, encuentran que entre el 18 y el 50% de los niños con TEA han sido sometidos a dietas restrictivas y entre ellas la más popular es la que elimina lácteos que contienen caseína y el gluten.

Dieta libre de gluten y caseína

En los años más recientes esta dieta ha ganado en popularidad y aceptación basado en el supuesto teórico que ambas proteínas pueden aumentar los síntomas de los TEA vinculado a la forma en que son digeridas por el organismo. También se ha postulado que en estos niños puede existir una alergia o hipersensibilidad a los alimentos que contienen gluten y caseína o sea la proteína de la leche.

En un trabajo desarrollado por el  Instituto Karolinska de Suecia no encontraron ninguna relación entre la intolerancia al gluten y los TEA, sin embargo si demostraron un aumento en los títulos de anticuerpos en sangre contra el gluten.

Numerosos padres de niños con TEA refieren un efecto muy favorable en los niños que se les impone este sistema de alimentación. Por su parte los investigadores consideran que las mejorías son fundamentalmente en los cambios en los patrones alimentarios determinados por una disminución en el consumo de alimentos refinados procesados.

Hasta el momento no hay resultados científicos que avalen la asociación de este tipo de dieta con los síntomas de TEA, pero es una opción defendida por quienes ven una mejoría en sus seres más queridos.

En conclusión el camino es largo… Un gran trecho queda por recorrer para entender y  comprender los laberintos y misterios de la ciencia que nos puedan conducir a prevenir y mejorar la calidad de vida de los pequeños afectados con trastorno del espectro autista.